Caderón, ¿político …. de centro?

Suplemento Enfoque, diario Reforma; 14 oct. 2007.

 

Minoría selecta y deuda social.

Crónica: Calderón en frases.

 

                        Por Ernesto Núñez y Laurence Pantin

 

El 17 de agosto del 2006, como Presidente electo, Felipe Calderón aseguró que rebasaría por la izquierda a su principal opositor, Andrés Manuel López Obrador.

 

En un discurso pronunciado en Jalisco, pocos días antes de que el Tribunal Electoral dictara sentencia sobre los comicios presidenciales, el panista desafió a aquellos que le regateaban el triunfo: “Lo que pretenden es sembrar la cizaña, el rencor y el odio entre los mexicanos diciendo que vamos a ser un gobierno para privilegiados y que vamos a dividir más a México. Ellos piensan que caeremos en su provocación, lo que no saben es que desde el Gobierno los vamos a rebasar por la izquierda, vamos a hacer justicia y justicia en serio en nuestro País”.

 

Una vez declarado Presidente electo, Calderón comenzó avanzar en esa di- rección. De entrada, arrancó su actividad internacional con una gira a América Latina. Iniciada el 1o. de octubre del 2006, la gira comprendió a Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Colombia, Perú, Chile, Argentina y Brasil.

 

“Mi gobierno mirará hacia el sur”, fue el eje temático de sus discursos. Desde Centroamérica, el Presidente electo condenó la construcción del muro fronterizo entre México y Estados Unidos, y dio inicio a una política de reconstrucción de lazos con países gobernados por la izquierda, especialmente Argentina, Brasil y Chile.

 

Ya Presidente de la República, Calderón hizo su primer viaje internacional a Nicaragua, para atestiguar la toma de posesión del jefe sandinista Daniel Ortega, quien meses después visitó México. Luego viajó a España, para un primer encuentro con el Presidente y líder del Partido Socialista Obrero Español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien correspondió en mayo con una visita a Cancún y el Distrito Federal.

 

Como parte de una política exterior diametralmente opuesta a la de su antecesor, Vicente Fox, Calderón recibió a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet; a los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Argentina, Néstor Kirchner. Paralelamente, instruyó a la Cancillería para normalizar relaciones con Cuba, Venezuela y Bolivia.

 

Este reencuentro con países gobernados por la izquierda sólo pareció irritar a un personaje: Manuel Espino, dirigente nacional del PAN y líder de la Organización Demócrata Cristiana de América, quien emprendió acciones en sentido exactamente contrario a la diplomacia gubernamental.

 

En su cuarto día de gobierno, Calderón quiso dar un mensaje de compromiso con los pobres realizando su primera gira a Tlacoachistlahuaca, Guerrero, donde anunció un programa de apoyo a los 100 municipios más pobres del país.

 

A lo largo de nueve meses de gobierno, Calderón mantuvo el discurso de apoyo a las clases más desprotegidas y censura a la desigualdad pero, el 21 de septiembre, en una comida convocada por la revista Líderes Mexicanos, radicalizó el discurso al convocar a la minoría selecta a comprometerse con las causas sociales.

 

Estrategia propagandística o radicalización del discurso, el mandatario acaparó la atención pública y dejó ver al Calderón que en 1996 se declaraba como un político de centro (Enfoque 113, 3 de marzo de 1996) o al que en 2005 desarrolló la teoría del Desarrollo Humano Sustentable como el nuevo rumbo ideológico que habría de tomar el PAN.

 

Ésta es una selección de citas con la evolución del discurso presidencial, desde el día de su toma de posesión hasta las últimas semanas.

 

La deuda social

 

México tiene una enorme deuda social que pagar con los mexicanos más pobres, para cubrir esa enorme deuda social es vital que sociedad y autoridades hagamos un esfuerzo mayor para orientar el gasto público hacia los que más lo necesitan. Para fortalecer la política social debemos cambiarla en dos sentidos. Primero, dotarla de más recursos para que más mexicanos, especialmente quienes menos tienen, puedan ejercer sus derechos sociales y puedan verdaderamente tener una vida acorde con su dignidad. Y, en segundo lugar, utilizar mejor los recursos de los mexicanos. La instrucción es ampliar el Programa de Oportunidades, el Seguro Popular y las becas escolares y también los instruyo a revisar con objetividad aquellas políticas que sólo distraen recursos y no contribuyen a combatir la pobreza.

 

1o. de diciembre 2006. Mensaje a la nación de arranque de gobierno. Auditorio Nacional.

 

Salir de la pobreza

 

Una de las prioridades de mi Gobierno es abrir puertas para salir de la pobreza, es abrir alternativas para que la gente salga adelante con su propia destreza, con su trabajo, por sí misma. Para que ustedes salgan adelante con los frutos de la tierra, para que las mujeres salgan adelante a través del trabajo, de la magia que sale de sus manos y que se ve en sus huipiles, para que cada mexicana y cada mexicano tengan una ruta para salir de la pobreza. Y esas puertas que queremos abrir tienen que ser la puerta de la educación, la puerta de la salud, la puerta de una buena alimentación, la puerta del trabajo hecho con dignidad. Por eso yo vengo a entregar aquí mi palabra de trabajar codo con codo con las autoridades del estado y del municipio, y que juntos hagamos el compromiso de trabajar por resolver sus necesidades. Tienen mi palabra de que lucharé para que algún día en México ocurra lo que decía el Generalísimo Morelos, para que no haya diferencias entre los mexicanos y que, en todo caso, la única diferencia que haya sea el vicio o la virtud que puede haber en cada uno de nosotros.

 

6 de diciembre. Presentación del programa de apoyo a los 100 municipios más pobres.

 

Tlacoachistlahuaca, Guerrero.

 

Oportunidades de vida

 

Nadie puede sentirse satisfecho con los resultados logrados hasta el momento, a todos nos duele el atraso educativo, las altas tasas de mortalidad infantil, de mortalidad materna, los problemas de desnutrición. A todos nos agravia la insuficiencia de los caminos y las carreteras, la carencia de lo básico como es la electricidad, la falta de oportunidades para salir adelante. Tengo un compromiso irrenunciable para que vivamos mejor, y tienen mi palabra de que lucharé sin descanso por ustedes y por todos los mexicanos para que en el mañana nuestro país abra, precisamente, mejores oportunidades de vida, particularmente, para quienes más lo necesitan.

 

14 de diciembre.

 

Programa de electrificación para colonias populares. Tuxtla Chico, Chiapas.

 

Salud sin distinción

 

La falta de atención a los problemas de salud es el rostro más doloroso de la pobreza, y la pobreza es a su vez la causa más grande de desigualdad entre los mexicanos, y la forma más radical de desigualdad y de injusticia la genera la falta de atención médica, la ausencia de cuidados que garanticen una vida saludable que es la principal causa de intranquilidad y de zozobra de muchas familias. Una expresión de esa desigualdad es el saber que hay zonas del país como en algunas partes de la ciudad de México o de Monterrey que mueren 20 niños de cada mil antes de los cinco años de edad, mientras hay otras zonas de nuestro querido México donde llegan a morir casi 100 niños de cada mil antes de los cinco años de edad. Para combatir la pobreza y reducir la desigualdad debemos tener una causa común, una causa común que se traduzca en políticas de Estado, que se traduzca en decisiones de Gobierno, que se traduzca en presupuestos públicos y que se oriente a otorgar servicios de salud a los mexicanos sin distinción.

 

8 de enero 2007. Programa Seguro Médico para una Nueva Generación. Yautepec, Morelos.

 

Construir desde el centro

 

Para nuestro continente y para México el desafío no es tanto el optar por gobiernos o regímenes de izquierda o de derecha, porque hay gobiernos de izquierda que hacen cosas correctas, en términos de protección de mercado y de inversiones, y hay gobiernos conservadores que han enfatizado notablemente sus políticas sociales. Yo quiero decir que ese dilema, precisamente, no es entre izquierda y derecha, sino entre pasado y futuro, es entre si decidimos fortalecer la democracia, que es el camino del futuro o decidimos volver a regímenes dictatoriales del pasado. Es si vamos a promover, precisamente, mercados cada vez más rápidos y cada vez más diversos, inversiones cada vez más globales, o vamos a volver a regímenes del pasado, de economías cerradas y centralmente planificadas, controladas por el Gobierno a través de expropiaciones. Y ésa fue, amigas y amigos, la decisión que México tuvo que tomar el pasado 2 de julio en las elecciones. Y, afortunadamente, México decidió en favor de la democracia, México decidió en favor del mercado, México decidió a favor de políticas públicas, sociales y ambientales, responsables, viables y, en pocas palabras, México decidió a favor del futuro. Estoy convencido de que tenemos que construir desde el centro, respetando las reglas del mercado, pero respetando también las reglas éticas de justicia y de respeto al medio ambiente.

 

26 de enero. Foro Económico Mundial. Davos, Suiza.

 

La pobreza se cura con empleo

 

Si queremos un México mejor, un México ganador, como lo he dicho, tenemos que erradicar la pobreza y la marginación, particularmente en el área rural que es donde se concentra. Y creo firmemente que no hay mejor manera de superar la pobreza y la desigualdad que el empleo, porque el trabajo es el único camino para verdaderamente acceder a mejores niveles de desarrollo y de crecimiento. La pobreza se cura con empleo.

 

2 de marzo. Programa de Caminos Rurales. Ciudad del Carmen, Campeche.

 

Un lugar en la vida

 

Casi el 90 por ciento de los adultos mayores se sienten discriminados en su propio país y tres de cada cuatro opinan que una persona en edad avanzada no tiene posibilidades de mejorar su situación. Y eso queremos cambiarlo, porque ustedes se han ganado ya un lugar en la vida, en la de su familia y en la del país, ustedes ya hicieron su esfuerzo, ya pusieron su parte, ya fue mucho lo que sufrieron y tienen merecidamente derecho a tener un ingreso, que aunque no sea el suficiente, sí les permita llevar su vida de forma mucho más llevadera y llevarla además con dignidad y hasta donde ello sea posible con independencia. Es justo que el país pague una deuda que tiene con ustedes, porque es inaceptable que ser mayor sea sinónimo de miseria y de marginación, porque ustedes sufren una doble o una triple marginación.

 

19 de junio. Apoyos a beneficiarios del programa 70 y más. Morelia, Michoacán.

 

Sociedad comprometida

 

El papel del Estado es central para alcanzar las metas de justicia social pero siendo central el papel del Gobierno no puede hacerlo solo y muchas veces no lo hace tan bien como lo hace una sociedad civil convencida y comprometida con sus convicciones. Para tener una política social exitosa autoridades y organizaciones civiles tenemos que hacer equipo. El Gobierno hace la tarea sí, y ése es mi compromiso de ayudar al que más lo necesita, pero generalmente el Gobierno hace la tarea porque es su deber o porque está obligado legalmente. Pero cuando la sociedad civil lo hace por convicción, por creencia, por compromiso, los resultados se multiplican, porque la solidaridad, la fraternidad, la caridad son valores y virtudes más poderosas que cualquier otra.

 

20 de junio. Evento con la sociedad civil. Huamantla, Tlaxcala.

 

La minoría selecta

 

Yo no sé si esta lista de 300, ó de 500, ó de 100, ó de 20, ó de 10, sea una lista adecuada, quizás ni somos todos los que estamos ni están todos los que son, no lo sé. Lo que sí creo, lo que sí sé, es que cada una y cada uno de ustedes tiene algo qué hacer, que cada una y cada uno de nosotros tuvo más oportunidad en este México quebrado por el dolor de la injusticia y la desigualdad.

 

Tuvo mucho más posibilidades que cualquier otro, tuvo más posibilidades que una niña que ni siquiera llegó a los dos años de edad en la montaña de Guerrero. Tuvo más oportunidades que un tarahumara en la Barranca del Cobre, tuvo más oportunidades que una joven en las orillas de Chimalhuacán que ha sido prostituida a sus 13 años en La Merced en la Ciudad de México. Tuvo más oportunidades de ser y de hacer, y este México tiene más que exigirle a ustedes que a esa niña que está en La Merced, tiene más que exigirle a ustedes que hemos tenido oportunidades de aprender, vivir y de ser, que a esos jóvenes que están en la montaña alta de Guerrero o de Oaxaca o de la Barranca del Cobre. Tiene más que exigirnos, que a los que están ahora levantando su puesto ambulante en uno de los ejes de la Ciudad de México, tiene más que exigirnos a nosotros, que a quienes están levantando ahora una cosecha que no les dejará ni para comer los próximos dos meses.

 

Pienso que esta minoría selecta, esta élite tiene una responsabilidad enorme con su generación y con nuestro tiempo; pienso que esta minoría selecta que a final de cuentas marca cadencias en una generación, tiene mucho más que hacer que los demás. Y lo que nos decía Ortega y Gasset es que estas generaciones eran como ejecutores de una larga sinfonía, ni más ni menos que la sinfonía de la historia, y hay momentos en que hay generaciones que se pierden, se hunden, se callan, se opacan en la mediocridad, se opacan en el miedo, en el temor, en la desesperanza, en la inercia. Hay generaciones y sus minorías selectas que nunca se asumen corresponsables de su tiempo, y entonces, como una sinfonía mal ejecutada, como una terrible distorsión, como un colectivo desafinamiento que rompe la continuidad de la música, que hace un estruendo, un chirrido ofensivo incluso a quien escucha, lo que era una larga sinfonía; entonces la historia y la continuidad del hombre se pierden.

 

Cuántas veces en nuestro México se ha roto nuestro tiempo, cuántas veces hemos perdido, cuántas crisis económicas en nuestro México reciente han mandado a más de la mitad de los mexicanos a la miseria otra vez. Cuántas fortunas se han construido sobre la sangre y sobre el dolor de esa mitad de mexicanos. Y más atrás, cuántas batallas hemos perdido, cuánto territorio, cuánta mediocridad hemos aportado entre todos para hacer de este país enorme, bendito por sus recursos naturales, por su historia, por su identidad, uno más entre el ciento de países que pueden hacerlo, pero que no lo han hecho.

 

21 de septiembre. Comida con líderes mexicanos. Ciudad de México.

 

Quienes más pueden dar

 

La finalidad de la iniciativa propuesta es pagar la deuda social con quienes menos tienen, revertir las condiciones de desigualdad que se viven en el país y cerrar la brecha entre los pobres y los ricos. Para ello es necesario hacer frente con decisión a las condiciones de pobreza extrema en que viven millones de mexicanos, financiar la inversión en infraestructura que necesita el país y reducir la vulnerabilidad y dependencia de las finanzas públicas respecto de los ingresos petroleros. Es decir, el objetivo de esta reforma, ahora aprobada por el Congreso de la Unión, es incrementar los recursos públicos para destinarlos a más y mejor inversión en servicios de salud y educación de calidad; en universidades, escuelas; en agua potable y alcantarillado, en caminos, puentes, obras de electrificación. La reforma aprobada representa avances significativos que harán más justo y equitativo el Sistema Tributario Mexicano, a través del Impuesto Empresarial a Tasa Única, pagará más quien más tiene y comenzarán a pagar quienes pudiendo hacerlo hasta ahora no lo han hecho. Esto hace realidad el principio constitucional de que quien tiene más pague más y que el que menos tiene pueda contar con mejores oportunidades para salir adelante gracias al esfuerzo de todos.

 

Reitero mi invitación a quienes han tenido mayores oportunidades en la vida a que pongamos de nuestra parte de manera equitativa y solidaria para transformar a México en una sociedad más justa y menos desigual. Tengo un compromiso claro y firme con las familias mexicanas y con su economía, tanto la reforma hacendaria como las medidas adoptadas por mi Gobierno, el día de hoy son un paso adelante en la construcción de una sociedad más justa y equitativa y representan también un avance para reducir la lastimosa brecha de desigualdad que tenemos en México. Que quede claro, el reto más importante del Gobierno de la República es generar las condiciones que permitan abatir la miseria en la que viven millones de mexicanas y mexicanos. Esto demanda el trabajo sistemático y coordinado de los gobiernos locales y del Federal, de todas las mexicanas y todos los mexicanos y particularmente de quienes más pueden dar. Es momento de trabajar unidos y de ser solidarios, sólo así construiremos juntos el México próspero y justo que queremos.

 

26 de septiembre. Mensaje especial sobre el aplazamiento de la entrada en vigor del nuevo precio de los combustibles. Los Pinos.

 

Panel: Calderón, político de… ¿centro?.

 

Aún antes de asumir la Presidencia de la República, Felipe Calderón rechazó que fuera a gobernar para los privilegiados y anticipó que rebasaría a la oposición por la izquierda. Hoy, sus planteamientos en materia de política social dan de qué hablar

 

Entre la doctrina y el centro

 

Felipe Calderón sorprendió el pasado 21 de septiembre con un discurso en el que criticaba la falta de compromiso social de “la minoría selecta”. Su intervención en la comida organizada por la revista Líderes Mexicanos llamó la atención no sólo de los asistentes.

 

Con el propósito de interpretar este mensaje, Enfoque entrevistó a cuatro conocedores de la doctrina e historia de Acción Nacional: la politóloga Soledad Loaeza, autora de El Partido Acción Nacional: la larga marcha, 1939-1994; el comisionado para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Luis Héctor Álvarez, quien fuera presidente del PAN de 1987 a 1993 y candidato a la Presidencia por ese partido en 1958; la investigadora Yemile Mizrahi, autora de From Martyrdom to Power: The Partido Acción Nacional in Mexico, miembro de la consultora internacional Casals & Associates, y el diputado panista Rogelio Carbajal, ex secretario particular de Calderón, ex director general de la Fundación Rafael Preciado Hernández del PAN y coordinador de las últimas reformas a los documentos básicos del blanquiazul.

 

Los especialistas destacan que más que girar a la izquierda, Calderón está recuperando los principios originales del PAN, que han marcado su trayectoria y de los que se nutrió por la convivencia con dos de los principales ideólogos del panismo: su padre, Luis Calderón Vega, y su tutor político, Carlos Castillo Peraza. Con sus recientes posicionamientos -consideran los expertos- el Presidente nuevamente ha marcado distancia respecto a su predecesor, Vicente Fox.

 

Según los conceptos usados por Felipe Calderón en su discurso del 21 de septiembre, ¿considera usted que hay en él un pensamiento social?

 

Soledad Loaeza

 

Sí, pero no me parece lo más importante. Lo más importante es que él está recuperando el viejo discurso panista, incluso un discurso hasta cierto punto predemocrático, que es el discurso de los fundadores del partido. Me llama muchísimo la atención. Es un discurso con un contenido de responsabilidad social, o sea, él hace un llamado a la responsabilidad social de las élites, pero lo que más me llama la atención de este discurso es que recupera el pensamiento panista original, el pensamiento de los ideólogos de Acción Nacional de los años cuarenta y cincuenta. Y es un llamado a la responsabilidad social por parte de las élites en esas líneas. En ese sentido, el tema del discurso no es la democracia, no aparece prácticamente.

 

Luis H. Álvarez

 

Hay un pensamiento, un compromiso y una política social muy arraigados en el presidente Felipe Calderón, no sólo a propósito de un discurso. Su sensibilidad social tiene raíz profunda. En su responsabilidad actual nos ha dado instrucciones precisas, a quienes colaboramos con él en dependencias que cuentan con programas sociales, para fortalecer acciones en beneficio de quienes por más tiempo han padecido los flagelos de la pobreza y la discriminación. En todo caso, el discurso de referencia es un firme llamado para que el compromiso social sea adoptado por quienes hemos disfrutado oportunidades que no han estado al alcance de todos.

 

Yemile Mizrahi

 

Veo claramente un pensamiento social en las líneas de Felipe Calderón; hay un concepto de responsabilidad social, justicia social y de compromiso personal. El discurso está lleno de estos conceptos: la idea de que los líderes mexicanos son gente privilegiada y que precisamente por eso tienen una responsabilidad social de contribuir a mejorar las condiciones de vida de la mayoría de los mexicanos que no han tenido esas oportunidades. La idea de que uno no debe quedarse sentado y cruzado de manos frente a los problemas sociales y, sobre todo, el concepto de que uno debe tener tenacidad, convicción, compromiso y visión de largo plazo para poder hacer la diferencia y tener un impacto positivo.

 

Calderón también aquí revela buena parte de su trayectoria personal. Él ha sido un antiguo militante del PAN, de esos que salían a organizar eleccio- nes cuando se las robaban, cuando los hostigaban y, sobre todo, cuando sabían que iban a perder. Tenía esa convicción de que no hay que quedarse sentado, de que hay que ser tenaz y perseverante.

 

Rogelio Carbajal

 

El discurso del Presidente es una radiografía que ejemplifica su vocación política y la responsabilidad que de ella deriva. La concepción que el Presidente tiene sobre la actividad política -deber social por naturaleza- se expresa no solamente en el mensaje, sino en la política social de su gobierno. Para Calderón la política abarca indudablemente todos los ámbitos de la vida humana, el social en primer lugar. Por eso se reclama una genuina responsabilidad social en toda persona que ejerce un liderazgo, ya sea en el campo político, deportivo, artístico, económico o en el de opinión. No puede aceptarse, por tanto, que un liderazgo sea tal si no impacta en la sociedad o no actúa en pro de ella. En el mensaje se exige a quienes más tienen, pueden o saben, un claro compromiso solidario para con aquellos que, por diversas circunstancias, tienen, saben o pueden menos. Los Principios del PAN (1939) refieren una frase que podría resumir la idea: “Cumplir este deber político es necesidad imperiosa y urgente, cuya omisión acarrea el envilecimiento de la vida social”.

 

¿Estima usted que la política social de Calderón está inspirada en tesis de la izquierda o en los principios doctrinarios del PAN, como son el bien común, la solidaridad y la subsidiariedad?

 

Loaeza

 

No veo que se esté moviendo a la izquierda, no lo veo para nada. Hay una recuperación de una identidad propia. Acción Nacional nunca fue un partido sin conciencia social, no fue nunca un partido liberal que ignorara la cuestión social, ni mucho menos. Entonces, recupera su propia identidad y, al contrario, lo que está haciendo es separarse del discurso mucho más liberal de Vicente Fox. Vicente Fox casi no hablaba de responsabilidad social, hablaba sobre todo de responsabilidad individual.

 

Álvarez

 

El anhelo de justicia social no es privativo de una corriente ideológica o partidista. El legítimo deseo de que nuestro país sea una casa generosa y justa con todos sus habitantes es una meta que podemos compartir todos los ciudadanos dispuestos a hacer algo, no sólo esperar, para que esa realidad se cumpla. Por otra parte, don Manuel Gómez Morín y los ideólogos del PAN afirmaron siempre que la pobreza y la miseria son males evitables, que pueden ser superados por la acción de ciudadanos dispuestos a la búsqueda del bien común.

 

Mizrahi

 

Las tesis de izquierda y los principios del PAN (bien común, solidaridad) realmente se acercan mucho. Las dos ideologías abogan por la justicia social, por mayor igualdad de oportunidades, por el compromiso de los que tienen con los que no tienen. La diferencia entre las dos ideologías está en los métodos y medios para llegar a estos objetivos. Como en todo, el diablo siempre está en los detalles. En términos de principios, tanto los principios doctrinarios del PAN (basados en buena parte en la doctrina social de la Iglesia) como los principios de la izquierda (y aquí hay muchas definiciones de qué es exactamente “la izquierda”) son muy similares.

 

La política social del gobierno no solamente está definida por estos principios. Hay una gran continuidad en la política social que viene desde la época del presidente Zedillo, en realidad desde Carlos Salinas con el programa Solidaridad, pero Salinas usó el programa con fines estrictamente electorales. El Programa Nacional de Solidaridad, que luego se llamó Oportunidades con Fox, está basado en los mismos principios de focalizar la asistencia hacia los sectores más necesitados y de generar incentivos para que aquellos que reciban asistencia tengan también acceso a servicios de salud y educación. Fue un programa muy innovador que ha sido de hecho emulado por otros países en la región.

 

Carbajal

 

La política social del gobierno del Presidente sí está inspirada en el pensamiento del PAN, aunque no se agota en él. Felipe Calderón, debe recordarse, participó activamente en la última actualización ideológica del PAN que abarcó la Proyección de Principios (2002) y un nuevo Programa de Acción (2004). A partir de los pilares ya conocidos de bien común, solidaridad y subsidiariedad, Calderón impulsó en ambos documentos un concepto integrador: el de desarrollo humano sustentable. Entendido como un proceso permanente de ampliación de capacidades de los seres humanos sin comprometer el potencial de las generaciones futuras, el desarrollo humano sustentable implica no sólo a la política social, sino que necesariamente incluye el desarrollo económico y político y, desde luego, la preservación ambiental. El concepto es clave para comprender los programas de superación de la pobreza y de promoción de oportunidades del gobierno federal. Es clave, también, para entender la preocupación social del Presidente que en el discurso se pone de manifiesto.

 

¿Responde la reforma fiscal propuesta originalmente por Calderón a ese pensamiento?

 

Loaeza

 

El lanza un intento fallido de dar ciertos pasos hacia una estructura redistributiva, que le echan abajo desafortunadamente. Es una lástima. Y si recuerda el primer proyecto, era un proyecto cuyo propósito era destruir los regímenes especiales y esos regímenes especiales son los que no ha podido combatir por el peso de los intereses particulares.

 

Álvarez

 

El tema de la reforma fiscal, propuesta por el presidente Calderón está en el ámbito del Legislativo. Considero, en lo personal, que debe valorarse, en ese rubro, la necesidad de mantener criterios de solidaridad y subsidiariedad con los que menos tienen.

Mizrahi

 

No conozco bien los detalles de la reforma fiscal, pero lo que sí es claro -de lo que puedo leer en la prensa- es que uno de los objetivos de la reforma fiscal fue eliminar excepciones fiscales que benefician sobre todo a los empresarios más poderosos. México tiene una de las tasas de recaudación fiscal más bajas de toda Latinoamérica y el objetivo central de la reforma fiscal es precisamente revertir esto, expandir la base fiscal y quitarle el peso fiscal a Pemex (que hasta ahora ha financiado la mayor parte del presupuesto del gobierno). Con esto se permite generar condiciones para que Pemex pueda invertir en mejoras tecnológicas y pueda capitalizarse y también que el gobierno tenga mayores recursos para poder invertir en proyectos sociales. Sé que el presidente Calderón tiene la meta de generar mejores condiciones de vida para los mexicanos. Él sabe que no puede hacer todo en un sexenio, pero por algún lado tiene que empezar. Tal vez la reforma fiscal que ha sido aprobada en el Congreso no sea la mejor, pero es la que se pudo consensuar. La política es el “arte de lo posible”, no -como en el pasado- el arte de la voluntad del Presidente.

 

Carbajal

 

La reforma fiscal planteada por el presidente Calderón responde a las exigencias sociales que debe enfrentar el Estado mexicano. La responsabilidad social -concepto también del pensamiento del PAN- implica, en una de sus vertientes, que la iniciativa privada y los ciudadanos contribuyan con el desarrollo social del país. Contribuir de forma justa y equitativa es un imperativo ético para con quienes menos tienen. En ese sentido, la reforma fiscal pretende no sólo fortalecer las finanzas del gobierno con más captación, sino – y en primer lugar- mejorar y potenciar sustancialmente los programas sociales, de salud, de educación y de infraestructura. En su conjunto, la reforma fiscal también pretende impulsar la competitividad y por tanto la generación de más empleos y mejor pagados que, al final de cuentas, constituirán el mejor estímulo para superar la pobreza.

 

¿Es aplicable la doctrina original del PAN al país en sus actuales condiciones?

 

Loaeza

 

No veo por qué no. Prácticamente cualquier doctrina es aplicable. Lo que tendríamos que preguntarnos quizás es si puede tener éxito. Depende de qué tanta capacidad tiene el Presidente de persuadir a los ricos, que es lo que él intenta hacer. En este discurso, él trata de ejercer su capacidad persuasiva a través de una retórica que no le habíamos escuchado, pero es una retórica muy familiar para él, porque ése es el discurso viejo panista, en términos de la preocupación por la cuestión social. No importa lo que diga la izquierda mexicana, Acción Nacional no era el partido de los ricos. El partido de los ricos era el PRI, como todo mundo lo sabe. Entonces, es ese discurso el que está presente en Calderón y me parece muy interesante.

 

Álvarez

 

El apego a principios es fundamental. El presidente Calderón subrayó que uno de los males que nos ha aquejado es la práctica de la política sin principios. Como él, creo firmemente en que la actividad política debe ir acorde con sólidos fundamentos éticos. Por supuesto que tienen vigencia los principios que dieron origen a Acción Nacional. Pero, hablando de doctrina y circunstancias, debe considerarse que una doctrina inmóvil tiende al dogmatismo. El PAN, como debe hacerlo todo organismo político, ha sabido renovar sus estrategias de acción, a la luz de las diferentes circunstancias que ha enfrentado. Debemos recordar las palabras de Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo”.

 

Mizrahi

 

Las actuales condiciones no tienen nada que ver con la pertinencia de la doctrina original del PAN. Son principios muy generales que no se extinguen: conceptos como el de la solidaridad, subsidiariedad, el humanismo social, etcétera. ¿Cómo lograr estos objetivos? Como dije antes, el diablo está en los detalles. El problema del PAN, y eso lo he dicho muchas veces, es que no se ha realmente preocupado en traducir estos principios generales en líneas de política pública. Los panistas tradicionales se han cobijado en los principios pero no los han aterrizado, quizá por temor a que una vez en el terreno de la política pública, estos principios, como es lógico, pierdan su “pureza”. Pero esto es parte de la evolución política. La política educativa, de salud, fiscal, energética, etcétera, no se puede elaborar a partir de principios generales como el “humanismo político” o la “solidaridad”. Es preciso darle una orientación práctica a estos principios. ¿Cómo lograr mejor calidad educativa? ¿Cómo motivar a los líderes sindicales, por ejemplo, a que asuman su compromiso social y se dediquen a educar mejor a nuestros niños? (Si no recuerdo mal, en el último reporte de la OCDE, México quedó en último lugar con respecto a los niveles de enseñanza de matemáticas). Y así habría que seguir preguntando con todos los demás sectores. El problema es precisamente en este terreno de la política pública en donde tenemos que confrontarnos con las fuerzas reales de poder, esenciales en el diseño del “arte de lo posible”.

 

Carbajal

 

Los Principios de Doctrina del PAN (1939) y sus dos proyecciones (1965 y 2002) son, en conjunto, aplicables a la realidad del país. Las ideas y conceptos que se incluyen en el pensamiento del PAN reflejan una auténtica preocupación por los problemas nacionales e incorporan propuestas que son vigentes para su solución. De hecho, la última de las proyecciones hace referencia a conceptos novedosos que explican fenómenos actuales que en el ámbito político nadie ha abordado como lo ha hecho el PAN: el ya mencionado del desarrollo humano sustentable, el de mundialización, el de bioética y el de innovación tecnológica. A ellos deben agregarse las permanentes tesis que sobre el valor de la persona ha sostenido el PAN. Como centro de la acción pública, la persona -hombre y mujer- debe ser destinataria de toda política social y económica para, a través de ellas, aumentar sus capacidades, ensanchar las oportunidades para su desarrollo y, en general, para mejorar sus condiciones de vida.

 

Así lo dijo

 

“No importa lo que diga la izquierda mexicana, Acción Nacional no era el partido de los ricos. El partido de los ricos era el PRI, como todo mundo lo sabe”.

 

Soledad Loaeza

Politóloga de El Colegio de México.

 

“El presidente Calderón subrayó que uno de los males que nos ha aquejado es la práctica de la política sin principios”.

 

Luis H. Álvarez

Ex presidente del PAN

 

“Las actuales condiciones no tienen nada que ver con la pertinencia de la doctrina original del PAN. Son principios muy generales que no se extinguen: la solidaridad, subsidiariedad, el humanismo social, etcétera.”.

 

Yemile Mizrahi

Investigadora

 

“Los Principios de Doctrina del PAN (1939) y sus dos proyecciones (1965 y 2002) son, en conjunto, aplicables a la realidad del país”.

 

Rogelio Carbajal

Diputado del PAN

 

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